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lunes, 26 de junio de 2017

MOTIVAR, EL GRAN NEGOCIO

 ¿TE QUEDASTE SIN VITALIDAD Y NECESITAS ENERGÍA?
    Hola amiga(o) pensante. ¿Dónde se compra la energía para accionar la voluntad o el ánimo para trabajar en los proyectos, o llevar a la práctica lo que se decide hacer?
   Podemos hacer una lista de términos como: motivación, actitud, disposición, voluntad, ánimo, entusiasmo, etc. para decir que está fallando unos de esos.
  El caso es grave cuando el pensante necesita que se le induzca esa energía. Es decir, que se le anime, se le motive, se le dé ánimo, se le diga que puede hacer, etc.
  La prueba del mal estado en que se encuentra un grueso de la población, es el gran negocio para venderles energía. Los expertos motivadores proliferan llenándose los bolsillos induciendo.
  No hay nada malo en el trabajo, es un negocio como cualquiera. ¿Qué hace ese pobre pensante si no hay una estación de gasolina para llenar el tanque?... pobrecito.
   Alguien protesta y se justifica diciendo que no tiene aptitud para eso. En el mismo instante que una persona dice; “quiero aprender a tocar guitarra” ya tiene la aptitud. Ahora lo que necesita es estudio y práctica. En la medida que pasa el tiempo su incipiente aptitud crece.
  La motivación se considera un estímulo emocional y racional, pero ambas las puede producir el pensante. ¿Quieres estímulo emocional? Vuelve a ver las fotos de la persona que amas; ¿quieres estímulo racional? Imaginas que haces el amor con ella.
  Es posible que alguien necesite información acerca de algo que le interesa y luego de la charla o la lectura se sienta motivado.
   Si alguien no sabe acerca de algo, y luego le dan detalles de que se trata, igual se puede decir que se le motivó, pero esta motivación no es la energía que lo va hacer accionar.
  Los estímulos externos a quien hacen “reaccionar” (no motivar), es a la mente, y ella sí que necesita de ese estímulo para permanecer encendida, si no se apaga.
   Los estímulos pueden parecer positivos o negativos de acuerdo al tipo de reacción que “induzca la mente” al pensante o a su cuerpo.
  Estímulo negativo puede ser, ver ese jefe que te cae mal, y estímulo positivo, oír una canción que te gusta.
  Ojo, el pensante es libre para buscar estímulos externos que le gusten o producirlos pensando (con su imaginación).
  Como puedes ver, tampoco hay nada malo con los estímulos, puedes leer mis entradas cien veces si lo deseas, pero no leerlas esa cantidad de veces no te impide seguir en tu auto-mejoramiento.
  Este sistema social enseña y entrena a las nuevas generaciones a que la motivación tiene que ser inducida. Sino de que otra forma te vende o te hacen involucrar en algo.
   Que cuesta incentivar a los pensantes a PENSAR, a que se hagan conscientes desde bien temprano, que su vida, su futuro, depende del control y autonomía que tenga del acto de pensar.
  Que solo él puede producir toda la vitalidad, toda la energía que necesite para accionar en función de sus objetivos o sus propios intereses.
  La mejor auto-ayuda que se puede ofrecer o vender, es aquella que libera al pensante de toda dependencia.
  Y para que lleve menos tiempo esa liberación, desde el mismo inicio de cualquier programa se deben ir sentando las bases para que el pensante comienza a usar sus piernas.
  Se observan gobiernos y opositores apasionados en convertir a sus súbditos en dependientes.
  De la noche a la mañana los quieren convertir en emprendedores o a que tengan iniciativa, induciendo las ideas que deben pensar. Los veo todos los días motivando, y motivando, y mucha gente reaccionando y reaccionando.     Pero al final de cuenta este artículo lo lees tú, (gracias) y quizás un par de personas más, y a quienes debe llegar el dato con  urgencia, están muy ocupados dejándose motivar.

   Ha sido un grato placer.  Buen provecho con tu motivación. Nos vemos pensante. 

domingo, 25 de junio de 2017

ESCULTURA


 Título:   EVÓ
Catálogo: 2.017
Medidas:  1 x 0,50 x 0,20 mts
Autor: Emilio R. Fernández R.

 MIS BRAZOS NO SON SUFICIENTE

PARA ABRAZAR TÚ AMOR.


EL CORAZÓN TIENE RAZÓN

                 POEMA
De manera reiterativa nos hemos
reconciliados, y siempre rompemos
por los mismos motivos.
En la ofuscación siento que no te
quiero, y cuando se me enfría el ego,
siento que no te debo querer. Momento
que el corazón aprovecha para decirme;
“entonces la quieres desgraciado.
Si quieres darle paz a este amor,
no cometas la misma estupidez, no
me lleves otra vez a sus brazos con
promesas de nunca más, sin cambiar
los tornillos rotos que tienes en la
azotea. No más reconciliación sin
cambios de actitud, o los fracasos
harán tanto daño al amor, que cuando
me busques, ya estaré muerto en vida.”

Autor:  Emilio Fernández

sábado, 24 de junio de 2017

DILE A MI EGO QUE NO ESTOY

                      POEMA
Me perdí en tus labios, pasé por ellos
para cumplir y mantener en alto mi ego.
Pero me perdí, tenía días buscando
mi consciencia y la encontré embriagada
hasta los tuétanos oyendo los hermosos
poemas que tu corazón declama mientras
oxigena tu vida.
¿Cómo llegue aquí a tu mundo? No sé,
y no me pienso ir, a menos que tu decidas
lo contrario. Así que; si me vengo a
buscar, le dices a ese mequetrefe de mi
ego que no me has visto.
Si quiere que no me trate más, no lo
necesito.
Esta experiencia me ha hecho dar
cuenta del auto-engaño malicioso
en el que he caído al usar el amor
para aparentar vivir la vida mejor
que nadie. ¿Y la verdad verdadera?
Me estuve perdiendo de comer la vida
cocida con amor en las llamas de un
corazón apasionado.
Por favor, dile a mi ego que no estoy.

Autor: Emilio Fernández

viernes, 23 de junio de 2017

SIN VITALIDAD NO TIENES VIDA

APRENDE A RECONOCER CUAL ES LA CAUSA
       Hola amiga(o) pensante. Quizás te has estado preguntando; ¿cómo se consigue la vitalidad, la energía o el vigor para vivir?
    Cuando una persona se siente sin vitalidad, lo primero que piensa es que a su cuerpo le hace falta algo. Debe necesitar vitaminas, minerales, reconstituyentes o una buena alimentación.
   Bueno si eso es toda la verdad¸ ¿qué hace aquel bien papeado, comiendo en la cama si ganas de levantarse?  ¿Y aquella que tiene el ánimo por el piso y no le provoca mover un pie?
  ¿A qué se debe ese desgano que todo se deja para hacerlo después? ¿Es falta de salud, o de vitalidad? ¿Es un problema físico o del pensante?
   Muchos pensantes tienen sus cuerpos bien nutridos, no padecen de una grave dolencia o enfermedad que les impida ser activos. Pero como pierden tiempo. Justamente lo único que no pueden comprar.
   Pasan la mayor parte de su vida desperdiciando el tiempo de vida y cuando les anuncian por alguna grave enfermedad que es posible que se le acabe el tiempo.
   Entonces si quieren vivir a plenitud y hacer todo lo que no hicieron en los pocos días que le quedan de vida.
   A esa actitud le dicen procrastinar, palabra de poco uso, pero es la que encaja en ese estado o condición en la que caen con frecuencia los pensantes.
   A veces se confunde flojera, pereza, indolencia; como quiera que la llamen, como la causa de esa falta de vitalidad. Y como mencionamos en párrafo anterior, a que el cuerpo está débil y le deben faltar vitaminas.
    Mamá preocupada por los hijos les compra todos los reconstituyentes que puede, para que tengan mucha energía para estudiar.
  No mi querida mamá, amiga(o). Cuando su cuerpo tiene una falla que le rompe su equilibrio, él de inmediato se lo dice. Pone la alarma con algún síntoma “FÍSICO”, entendió.
  Para que un cuerpo impida que un pensante haga lo que está dispuesto “hacer”; tiene que estar en muy, pero en muy malas condiciones para impedirle que lo haga.
   ¿Cuántos no están haciendo de tripas corazón para arrastrar un cuerpo en malas condiciones para hacer lo que han decidido hacer?
   Entonces mi querido pensante, la vitalidad, la energía que se necesita para vivir, para llevar a la acción lo que se decide, no proviene del cuerpo.
  Esa energía la produce el pensante. Llámese entusiasmo, ánimo, voluntad, coraje, ganas o echarle bolas, esa es la vitalidad, esa es la energía cuyo responsable de producir es el pensante, no su cuerpo. (Admiro la vitalidad del astro-físico Stephen Hawking, cuyo cuerpo casi no lo ayuda)
   Se oyen voces.  “Pero toda la vida ha sido un flojo”, “no le gusta trabajar o estudiar”.
    Mire mi amiga(o) pensante. Para esas actividades quizás no le dé la gana por la causa que sea de producir energía para accionar, pero observe que si hay cosas que hace con tantas ganas que no le importa que llueva, truene o relampaguee. Para esas si produce la energía.
   Ahora si usted quiere saber ¿porque no le gusta?, o ¿porque antes tenía entusiasmo y ahora no lo tiene?, no lleve su cuerpo al doctor o al nutricionista, el asunto está en su mente.
   ¡Ojo! pero no es la mente la que está mal, ella está cumpliendo los dictados del pensante.
   “La mente se arregla arreglando al pensante”.  Es decir, si quiere arreglar su mente, porque de ella salen dictados para volverlo un empecinado procrastinado, comience por ejercitarse para recuperar el control de su actividad pensativa.
   El fabricante de pensamientos está enredado entre sus propios pensamiento y no sabe cómo desenredarse.
  Él es el problema y más le vale que se dé cuenta a tiempo. No vaya a ser que luego necesite ese tiempo.

    Ha sido un grato placer.  Buen provecho con tu vitalidad y tu tiempo.   Nos vemos pensante.  

jueves, 22 de junio de 2017

ESCULTURA

 ESCULTURA
Título:  CHUÓKU
Catálogo: 2.017
Medidas:  80 x 40 x 20 cm
Autor: Emilio R. Fernández R.

   ME QUIERAS O NO, ERES BELLA


miércoles, 21 de junio de 2017

SUERTE EN EL AMOR

                    POEMA
La suerte en el amor me acompaña.
No por tener una agenda llena con
las mujeres más linda de la ciudad.
Al contrario, en mi agenda solo hay
una.
Tu, cuando te conocí, pensé en el
momento lo divino que sería pasar
una noche contigo.
Pensamiento de deseo fugaz, que de
manera inexplicable se concretó por
una serie de fortuitas circunstancias
que hicieron que  tú y yo termináramos
ese amanecer juntos.
Es obvio que te caí bien y no supe que
tenías en mente, y poco me importa si tu
idea fue tenerme para siempre, ya que eso
lo estoy deseando yo desde hace un buen
tiempo. Te amo, y tu amor me cayó del
cielo para quedarse, no quiero que se
vaya. Suerte que tengo en el amor.
Autor: Emilio Fernández